Desmintiendo la propaganda del lobby LGTBQIAK

Traducción de Leonardo Del Grosso

Lo primero es lo primero: dejar de lado lo obvio:

La homosexualidad es un fenómeno que, probablemente siempre ha existido y que, a menudo ha polarizado a la sociedad en dos bandos: aquellos que creen que hay algo intrínsecamente malo/incorrecto/patológico/anormal con la homosexualidad (probablemente la mayoría/todas las religiones principales) y los que enfáticamente no están de acuerdo.

Esto es normal.

Después de todo, el tema de la homosexualidad se trata no solo del sexo como tal, sino también de las normas sociales, la reproducción, asuntos que afectan a los niños y a la familia y, lo que es más importante, del amor.

¿Qué podría ser más misterioso, más fascinante y más controvertido que el amor? Estoy empezando este artículo con estas obvias afirmaciones, no porque las encuentre particularmente interesantes, sino porque vivimos en un momento extraño en el que sólo uno de estos dos puntos de vista se discute de manera objetiva y serena, mientras que el otro punto de vista se censura, denuncia y condena de inmediato, como una especie de fobia. Sin embargo, la palabra “fobia” puede significar una de dos cosas: aversión/odio o miedo/ansiedad.

¿Esto tiene sentido? ¿Por qué una opinión, un punto de vista, tiene que ser explicada para excusarse y se le puede descartar por ser en sí misma patológica/irracional? Quiero preguntar: ¿se puede imaginar que a alguien se le permita criticar la homosexualidad como tal (o el comportamiento o las prácticas homosexuales) *sin* que se le acuse de sufrir algún tipo de fobia o de odiar a alguien? Si crees que no, entonces deja de leer y vuelve a encender la televisión.

Para todos los demás, sostengo que este embuste de la fobia (junto con la no menos estúpida etiqueta de “homosexual reprimido en el closet”) no es propicia para una discusión inteligente. Sin embargo, es genial para censurar cualquier análisis crítico y enfrascarse en un ataque personal con cualquiera que se atreva a hacer las preguntas equivocadas. A continuación, también sostengo que existen por ahí quienes *de hecho* sienten una aversión/odio/miedo/ansiedad hacia los homosexuales. Estas personas sienten que su masculinidad se incrementa enormemente cuando tienen la oportunidad de golpear (preferiblemente en grupo contra uno), humillar o agredir de cualquier manera posible a un homosexual. En mi experiencia (por cierto totalmente subjetiva), estos son una minoría. Es verdad que algunos homosexuales provocan una fuerte sensación de disgusto a los heterosexuales masculinos, pero estos son típicamente aquellos homosexuales que, lejos de estar secuestrados en algún “closet” social, hacen lo contrario: ostentosamente hacen alarde de su homosexualidad con maquillaje, vestimenta o comportamiento provocativo. Nuevamente, en mi experiencia (no menos subjetiva), estos también son una minoría entre los homosexuales. Creo que hay una explicación muy natural para la aversión que estos homosexuales “¡descarados!” desencadenan en hombres heterosexuales, y lo discutiré más adelante. Pero por el momento, prefiero mantenerme alejado de estos fenómenos minoritarios -específicos de cada circunstancia.

A continuación, vamos a definir el tema. En su entrada sobre “homosexualidad”, Wikipedia escribe: “El consenso de larga data de las ciencias sociales y del comportamiento y de las profesiones de salud y salud mental, es que la homosexualidad en sí misma es una variación normal y positiva de orientación sexual humana y, por lo tanto, no un trastorno mental“.

Esta oración merece ser analizada con mucho cuidado, especialmente porque utiliza muchos términos francamente vagos. Para empezar, ¿a qué se refiere el término “consenso de larga data”?

En 1973, la Asociación de Psiquiatría de los Estados Unidos eliminó la homosexualidad del DSM-II (Manual Estadístico y de Diagnóstico de Desórdenes Mentales). La Asociación de Psicología de los Estados Unidos hizo lo mismo en 1975. Esto me lleva a la conclusión de que “mucho tiempo” para Wikipedia significa 46 años o 44 años. En términos de la historia de la humanidad, 44/46 años se refieren a algo prácticamente instantáneo y apenas “duradero”. También está el tema de CÓMO y POR QUÉ estas dos asociaciones decidieron “des-patologizar” la homosexualidad. Me referiré a eso más adelante y, por el momento, simplemente deseo manifestar que declarar que una patología, la cual a partir de ahora en adelante se considerará “normal”, por medio de un voto, no es científico. A continuación, la declaración anterior plantea la pregunta de qué es la “homosexualidad en sí misma” (¿a diferencia de la homosexualidad “no en sí misma “, supongo?). La intención aquí es clara: decretar que cualquier comorbilidad (depresión, suicidio, abuso de sustancias, violencia, etc.) que pueda identificarse en la homosexualidad siempre se explicará, porque no es inherente a la homosexualidad en sí misma. Este es solo otro simple truco de palabras para suprimir cualquier discusión sobre la homosexualidad en el mundo real (a diferencia de los manuales tipo DSM). Luego está la noción de “variación normal y positiva de la orientación sexual humana” que, por supuesto, plantea la cuestión de qué calificaría como una “variación anormal y negativa de la sexualidad humana”.

Y a los que dirían que estoy siendo quisquilloso aquí, les señalaría que mientras en la década de 1970 el asunto a discutir era “sólo” la homosexualidad, hoy en día vivimos en la sociedad de LGBTQIAPK y que algunos incluso agregan un inquietante signo + al final de esta abreviatura (LGBTQIAPK+) solo para hacerla verdadera y totalmente “inclusiva”. Y aquí está la falacia obvia: dado que la homosexualidad es una “variación normal y positiva de la orientación sexual humana“, esto también debe ser cierto para toda la “constelación” de LGBTQIAPK+. Afirmo que a menos que su coeficiente intelectual esté por debajo de la temperatura ambiente, seguramente se dará cuenta de que de lo que se trata aquí es un “pase gratis” para todos, en el que cualquier variación de la sexualidad humana se declara “normal y positiva”. QED (técnicamente, esto sería una falacia silogística).

Por cierto, ¿alguna vez te preguntas qué significa ese pequeño signo “+” al final de LGBTQIAPK+? La respuesta depende de a quién le preguntes, por supuesto, pero si le preguntas a Facebook en el Reino Unido, no es menos que 71 géneros (¡SIETE UNO!) (¿No estoy seguro de si FB cree que los usuarios del Reino Unido necesitan más opciones que los usuarios que no son del Reino Unido…?). Resulta que este pequeño “+” es mucho más grande que el resto del acrónimo oficial Y, solo para risas, aquí está el aspecto que debería tener lo que el acrónimo completo (el 10 original más el nuevo 71). AAAAAABBCCCCCCCCFFFFFFGGGGGGGHIIIIIKLMMMMMMMNNOPPPTTT TTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTtTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTT TTTTTXPVGGGGGGGGGGGGGGGII (¡sí, todavía agregué el obligatorio “+” al final para ser verdaderamente “inclusivo” si esta lista crece en el futuro -lo cual, sin duda hará!).

Y cualquiera que no esté de acuerdo con esta falacia es, una vez más, por definición, un “resentido” y, como usted bien sabe, “los que odian, odiarán”, ¿verdad? Y si no le consideran un resentido, al menos un homosexual reprimido en el closet. Hasta el momento, ¿cómo te cae este ambiente intelectual? A mi, de seguro no me cae bien. De hecho, lo detesto, principalmente porque es aplastante de la libertad. De tal forma, procederé a discutir este tema sin tener en cuenta en absoluto la doxa políticamente correcta que parece haberse apoderado de todo el mundo occidental. Si crees que esto me hace un “resentido” (o un homosexual muy reprimido), puedes dejar de leer aquí, ya que todo lo que aparece a continuación podría resumirse con las únicas palabras “pensamiento crimen” (“crimethink”), lo que me convertiría en un criminal del pensamiento.

Permítanme una digresión: desde que comencé a bloguear, hace aproximadamente una década, realmente he enojado a muchas personas que me han acusado de una interminable lista de “crímenes” ideológicos que van desde ser un comunista, hasta ser un antisemita, un judío (o amante de los judíos), un musulmán, un nazi, un agente de la CIA/MI6/Mossad, un agente de Putin, un agente del FSB (se referían a RVS -Sluzhba Vneshney Razvedki, Servicio de Inteligencia Exterior-, pero no conocen nada mejor) e incluso (¡mi favorito!) un “Traidor a la Raza Blanca”. Francamente, mis detractores más persistentes han sido los papistas y los nazis, principalmente porque tuve el descaro de decirles que ni el papado ni el nazismo no tienen ninguna influencia en Rusia y que Rusia nunca moverá un dedo para aumentar su popularidad o influencia decreciente. La verdad es que Rusia exactamente tiene *cero* usufructo para la Alt-Right (“derecha alternativa”) o cualquier otra teoría racista (como tampoco para el Papado y su degeneración terminal -sea ésta de credo ultramontano o sedevacantista). Los sionistas también trataron de “aconsejarme” para que cambiara mi uso de la expresión “anglosionista”, pero se rindieron rápidamente. Al igual que los papistas. Los nazis se quejaron y chillaron sobre mi antinazismo (¡yo era “injusto” con Hitler y sus matones supuestamente muy amables y amantes de Rusia), pero al final también se dieron por vencidos. El filósofo francés Alain Soral dijo una vez que (en Francia) el Homo Lobby es incluso aún más poderoso en ese país que el Lobby de Israel. Sospecho que esto es aún más cierto en los Estados Unidos y no me hago ilusiones sobre el tipo de reacciones que provocará mi artículo. Esta bien. Realmente ya no me importa.

La verdad es que mientras sigamos usando los términos que nos impone la dictadura de la corrección política y mientras dejemos sin cuestionar las numerosos presupuestos del lobby LGBTQIAPK+, moriremos de aburrimiento o, al menos, nunca entenderemos el por qué de la sociedad en la que vivimos (o por qué se está derrumbando).

¡Así que vamos a involucrarnos en un muy necesario “pensamiento crimen”!

Primero, eliminemos todos los términos y expresiones estúpidas y ambiguas que nos imponen los líderes del Imperio.

Por ejemplo, podríamos aceptar deshacernos del término “gay” cargado de connotación, y reemplazarlo por un término “homosexual” sin connotación (bueno, dado que el homosexual está libre de connotación, los activistas homosexuales lo han declarado “ofensivo” y exigen que solo se puede usar “gay”, lo que impone un término cargado de connotación en lugar de la designación científica correcta). Y si el Lobby LGBTQIAPK+ nos critica por hacerlo, siempre podríamos declarar que a partir de ahora, los “gays” solo se llamarán “tristes” (principalmente debido a toda la patología y disfunción que suele acompañar a la homosexualidad: la mayoría de los psicólogos y los psiquiatras son muy conscientes de esa comorbilidad, pero hablar de eso sería un error de fin de carrera para ellos).

De hecho, vamos a intentar un pequeño experimento mental:

Imaginemos que organizamos un debate público, una reunión pública si lo desea, sobre el tema de la homosexualidad. Y para ello, establecemos las siguientes reglas:

1. Los homosexuales solo deben ser referidos como “tristes”.

2. Aquellos que se nieguen a usar ese término serán inmediatamente etiquetados como “heterófobos” y “heterosexuales muy reprimidos en el closet”.

¿Cuántas personas aceptarían esto? ¿Cómo te sentirías si te dijeran que necesitas cumplir con demandas tan escandalosas?

Bueno, entonces, ¿por qué alguien esperaría que aceptáramos los mismos sinsentidos, solo que al revés? Y, sin embargo, en el 99,9999% de los casos en los medios de comunicación occidentales y en el discurso público, estas cadenas ideológicas están presentes y casi nadie se atreve a usar una terminología diferente.

Permítaseme otra digresión: los paralelismos entre cómo el lobby de Israel elaboró cuidadosamente el discurso público sobre el sionismo e Israel y cómo el lobby LGBTQIAPK+ logró moldear el discurso público sobre la homosexualidad es sorprendente y totalmente coincidente: por una serie de razones, estos dos lobbies se apoyan firmemente uno a otro y aprenden uno de otro]. ¿Crees que esto “recién acaba de suceder” y que esta nueva terminología políticamente correcta refleja una comprensión y una conciencia cada vez mayores del tema en cuestión por parte del público en general? Piensa otra vez. Resulta que hay una conspiración detrás de esto, literalmente.

Ve por ti mismo:

Este video dura 44 minutos y te recomiendo encarecidamente que lo veas por completo por dos razones cruciales:

 Te brindará un análisis detallado de cómo el lobby LGBTQIAPK+ conspiró para usar su influencia para moldear las percepciones públicas de la homosexualidad en Occidente.

 Te dará una buena visión de las objeciones rusas a la ideología y los métodos del Lobby LGBTQIAPK+

Finalmente, asumiré que aquellos que lean más ṕrofundamente habrán visto y comprendido la información contenida en este video y que esta información forma parte integral de nuestra discusión.

A continuación, desmentiremos uno de los argumentos más absurdos utilizados por el Lobby LGBTQIAPK+

“¡Nací de esa manera!”

¿Cuántas veces has escuchado este argumento totalmente sin sentido? Y, sólo para comparación, ¿Cuántas veces has escuchado que este argumento sin sentido sea desacreditado? (¿Mi conjetura? Aproximadamente 1000:0 -¿verdad?)

Como la mayoría de los embustes del lobby LGBTQIAPK+, este se basa en una suposición engañosa de que todo con lo que se nace es “natural” e incluso “bueno”. El problema de ésto es que este mismo argumento se puede utilizar para cada enfermedad mental e incluso cualquier impulso criminal. Y sin entrar en una interminable batalla de números, creo que podemos estar de acuerdo en que ya que alrededor del 1.2% -2.2% de los humanos nacieran homosexuales y que si los sociópatas son del 3% al 5% de la población, entonces la sociopatía debería ser tan “natural” como la homosexualidad. De hecho, incluso podríamos declarar que la sociopatía es una “variación normal y positiva de la personalidad”.

¿Te gustaría vivir en una sociedad que proclamara esto?

Otra nueva digresión, ésta para los cristianos: este argumento es aún más ridículo cuando se trata de personas que intentan hacerse pasar por cristianos (como por ejemplo, estas personas). La verdad es que la teología dogmática Patrística es muy clara en el dogma de que la Caída del Hombre no sólo ha corrompido la naturaleza original y perfecta del Hombre dada por Dios, sino que realmente ha corrompido toda la creación: “Por lo tanto, como el pecado de un hombre entró en el mundo, y la muerte a través del pecado; y así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” Rom 5:12. El problema es que Agustín de Hipona se apartó del consensus patrum sobre este tema y, en cambio, ofreció su propia interpretación errónea del dogma del Pecado Original. Más tarde, Anselmo de Canterbury y, más aún, Tomás de Aquino, corrompieron irremediablemente el dogma del pecado original y, como resultado, en Occidente se perdió la comprensión patrística original de ese dogma (en general, la escolástica ha sido el veneno que mató al cristianismo en Occidente y lo convirtió en la abominación que todos vemos hoy en día). Debido a la falta de espacio, no puedo ofrecer una discusión completa de este dogma aquí, pero recomendaré este excelente artículo sobre el tema (o, mejor aún, los escritos originales de San Máximo el Confesor y San Gregorio Palamas). El punto aquí es que el cristianismo enseña inequívocamente que cada ser humano (¡incluido Cristo mismo!) ha nacido no con la culpa personal por el pecado de Adán y Eva, sino con las consecuencias del pecado de Adán y Eva: patológico, espiritual, psicológico e incluso la naturaleza física, en la que la patología e incluso la muerte están siempre presentes y pesan sobre todos y cada uno de los seres humanos, no sólo los homosexuales.

Desde un punto de vista verdaderamente cristiano, la noción de que con lo que nacemos se declara axiomáticamente como bueno y natural es pura locura. En todo caso, la suposición es que lo contrario es cierto o, más exactamente, que la única forma en que un ser humano puede recuperar su naturaleza verdadera, perfecta y original, es reunirse con la Iglesia de Dios y con Dios mismo en un proceso conocido como “theosis” (para una discusión magnífica de este término, consulte aquí), que comienza con el proceso de arrepentimiento y renuncia a la voluntad propia.

Los llamados “cristianos” en Occidente parecen haber bloqueado completamente las siguientes palabras de San Pablo: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se engañen: ni fornicadores, ni idólatras, ni adúlteros, ni afeminados, ni abusadores de sí mismos con la humanidad” (1 Cor 6: 9). O eso, o se suscriben a la noción absolutamente estúpida de que Cristo mismo era una especie de hippie bienintencionado, mientras que el malvado homófobo y resentido santo “Paul” (sic. Esta gente nunca llama santos a los “santos”) pervirtió el mensaje original de Cristo y creó algún tipo de “religión paulina” en su lugar.

El hecho de que 1) San Pablo fue originalmente un despiadado perseguidor de cristianos y que 2) San Pablo se rodeó de personas que personalmente conocían a Cristo (incluidos los 12 y los 70) y sus enseñanzas, no conduce a que estas personas de mente simple se den cuenta que esos cristianos conocieron personalmente a Cristo. Esos cristianos nunca hubieran permitido que un antiguo perseguidor de cristianos modificara las enseñanzas de Cristo. Si San Pablo hubiera tratado de introducir alguna herejía, habría sido condenado inmediatamente como todos los demás herejes a lo largo de los siglos. Lamentablemente, ya no vivimos en una sociedad cristiana, sino en una post-y-pseudo-cristiana en la que incluso los fundamentos del cristianismo han sido olvidados, pervertidos, o ambas cosas.

El argumento de que “yo nací de esa manera” es tanto infinitamente egoísta como infinitamente deshonesto. Pero también es una poderosa ilustración de cómo el lobby LGBTQIAPK+ no sólo busca aceptación, sino que también utiliza la homosexualidad “regular” como un tipo de “desorden mental de entrada” que se usa para forzar una lista mucho más larga de desviaciones sexuales (“parafilias“) en las sociedades occidentales, incluida la pedofilia (por medio de la hebefilia y la efebofilia).

No debería ser así, pero así es como el lobby LGBTQIAPK+ usa este argumento, por lo que es legítimo señalar su uso, así como también desacreditarlo (¡y esto es lo que usarán estos engendros para exigir aceptación, respaldo e incluso protección especial!

A continuación, desmentimos el argumento de que la homosexualidad y la pedofilia son fenómenos totalmente diferentes:

Este es otro engañoso argumento central del lobby LGBTQIAPK+.

No voy a entrar en una larga discusión histórica sobre cómo el término “pederasta” y “pederastia” se han utilizado universalmente en el pasado. ¡Solo señalaré que el primer enlace precedente dice que “pederasta” es “un hombre que desea o realiza una actividad sexual con un niño“, mientras que el segundo define “pederastia” como “relaciones sexuales entre dos hombres, especialmente cuando uno de ellos es un menor” (énfasis agregado por mí, VS)! ¿Ves lo “borroso” que todo esto se vuelve rápidamente? Si no estás convencido, entonces sólo agrega efebofilia, hebefilia y pedofilia a la mezcla y ¡ve el desorden inextricable con que terminas! Tengo la suerte de hablar 6 idiomas y entender otros 3 bastante bien y puedo dar fe de que en muchos otros idiomas la palabra políticamente incorrecta para la raíz de pedófilo y homosexual es la misma (por ejemplo, ruso: педераст, пидарас, пидор; francés : pédale, pédé), que tiene sentido ya que la palabra griega paiderastes significa, literalmente, amante de los niños. Ahora, no estoy diciendo, repito, no digo que todos los homosexuales también son pedófilos. Lo que estoy diciendo es que, a diferencia de la propaganda del lobby LGBTQIAPK+, el límite entre estas dos categorías es confuso y ambiguo y que definitivamente no está tan definido como la propaganda LGBTQIAPK+ dice que está.

Ahora que hemos desmentido algunos (¡no todos!) de los embustes del lobby LGBTQIAPK+, tratemos de ver lo que realmente está sucediendo aquí.

¿La verdad? Nos están lavando el cerebro ¿Sorprendido por mi uso del término “lavado de cerebro”? Multa. Usa “condicionando”, “entrenando” o el término que prefieras, siempre y cuando refleje lo siguiente: hay un esfuerzo organizado, bien financiado y poderoso, para convencernos de una serie de cosas (muy controvertidas y dudosas). Ese no es un invento mío, y si el video que publiqué arriba no fue suficiente para convencerte, ¿por qué no haces una visita rápida a este sitio web, una típica tienda de propaganda de lobby LGBTQIAPK+ https://www.glaad.org y haces clic en “Acerca de”?.

Allí leerás por tí mismo que el propósito de esta organización es “Dirigir la conversación. Dando forma a la narrativa mediática. Cambiando la cultura. Eso es GLAAD en la práctica”. Por supuesto, GLAAD es sólo una estrella en una galaxia mucho más grande y podemos ver que la galaxia funciona literalmente en todas partes.

Si este es el nuevo consenso en Occidente y si la gente aquí es así, personalmente no tengo ninguna objeción a esto, en absoluto. A cada uno lo suyo. Pero cuando esta ideología no solo se mete a empujones al pueblo ruso, sino que también se usa en campañas políticas para desacreditar a Rusia, entonces tengo un problema con esto: no solo me opongo a este caso específico de lavado de cerebro ideológico, sino a la noción misma de que las personas en Occidente tienen algún tipo de derecho a imponer sus llamados “valores” a otras personas. En lo que a mí respecta, los diversos defensores de la fluidez de género pueden agregar “Z” (para zoofilia ) o “C” (para coprofagia) a su acrónimo favorito, pero no pueden imponerlo a otros o exigir que el resto del planeta lo respalde como una “variación normal y positiva” de la sexualidad humana o la gastronomía.

Y, finalmente, todos los políticos occidentales están tratando de competir entre sí como partidarios entusiastas de la homosexualidad.

Este es solo un ejemplo entre muchos más:

Por lo menos, encuentro la reacción rusa a ese tipo de lavado de cerebro bastante refrescante, puedes verla por ti mismo: Traducción: Damas en la UE, Estados Unidos y Rusia También me da un poco de consuelo el hecho de que todavía hay personas en Occidente que entienden que esta campaña de propaganda es parte de una verdadera “guerra contra los hombres” que ya se ha librado durante muchas décadas. Aquí está el ejemplo de una señora que hace carne picada de toda la “locura transgénero”:

Y luego está Paul Craig Roberts, un hombre verdaderamente intrépido que lo llama como lo ve . De hecho, apostaría a que la mayoría de las personas en Occidente al menos sienten que algo aquí realmente apesta, pero que la mayoría mantiene su paz para no ser acusada de algún tipo de homofobia o, más precisamente, de algún tipo de “fobia LGBTQIAPK+”.

Por cierto, también hay mucho dinero que ganar en el transgenderismo. La investigación de Jennifer Bilek ha encontrado que: “Hombres blancos, extremadamente ricos y con una enorme influencia cultural están financiando el lobby transgénero y varias organizaciones transgénero. Estos incluyen, entre otros, a Jennifer Pritzker (un hombre que se identifica como transgénero); George Soros; Martine Rothblatt (un hombre que se identifica como transgénero y transhumanista); Tim Gill (un hombre gay); Drummond Pike; Warren y Peter Buffett; Jon Stryker (un hombre gay); Mark Bonham (un hombre gay); y Ric Weiland (un hombre gay fallecido cuya filantropía aún está orientada a personas LGBT). La mayoría de estos multimillonarios financian el lobby y las organizaciones transgénero a través de sus propias organizaciones, incluidas las corporaciones”. También señala que el tipo de sumas involucradas en la propaganda de homosexualidad/transgénero son enormes: “Estos hombres y otros, incluidas las compañías farmacéuticas y el gobierno de los Estados Unidos, están enviando millones de dólares a las causas LGBT. El gasto global informado en LGBT ahora se estima en $ 424 millones. Desde 2003-2013, el financiamiento reportado para asuntos de personas transgénero se multiplicó por ocho, aumentando en tres veces el aumento de los fondos LGBTQ en general, que se cuadruplicó de 2003 a 2012. Este enorme aumento en la financiación ocurrió al mismo tiempo que el transgénero comenzó a ganar influencia en la cultura estadounidense”. No puedo dar fé de sus cifras, pero creo que es obvio, más allá de toda duda razonable, que el Lobby LGBTQIAPK+ tiene inmensas sumas de dinero para impulsar su agenda.

Sé a ciencia cierta que muchas (¿todas?) las embajadas de Estados Unidos en el extranjero están entregando fondos para promover los “derechos de los homosexuales” en muchos (¿la mayoría?) de los países de nuestro pobre planeta.

Por cierto, exactamente el mismo caso se presenta en Europa: ser mentalmente discapacitado es el nuevo “cool”, aparentemente…

Los hombres rusos (¡y las mujeres rusas!) no quieren tener nada que ver con esa ideología tóxica, y es por eso que el término informal más utilizado para “heterosexual” en Rusia es “натурал”, que significa “natural” en oposición a los conceptos de “гeй” (gay), término políticamente correcto, o cualquiera de los términos menos políticamente correctos que se usan en Rusia para los homosexuales. Para una típica reacción rusa a la propaganda del lobby LGBTQIAPK+, les remitiría a Ruslan Ostashko (para una típica de Chechenia, vean lo que Ramzan Kadyrov tiene que decir). En contraste, en la Ucrania euro-compatible y ocupada por los nazis, la realidad es, obviamente, muy diferente:

¿Honestamente? Siento pena por los pobres Euro-Ukros… Entonces, ¿qué es lo que está pasando realmente en Rusia? ¿No hay gulags para gays? ¿Los chechenos no torturan a los gays? En realidad, no. Desacreditando las mentiras del lobby LGBTQIAPK+ sobre Rusia, decir que los homosexuales son perseguidos por el estado en Rusia es una mentira que cualquier persona (honesta) que haya estado en Rusia puede desacreditar. Sin embargo, lo que es cierto es que el estado ruso y la mayoría de los rusos no aceptan la idea de que la homosexualidad “es como” el amor heterosexual. Ud. podría estar vehementenente en desacuerdo con esta idea, pero ¿está de acuerdo en que el estado ruso y la mayoría de los rusos no tienen la obligación de estar de acuerdo con sus valores más de lo que usted tiene la obligación de estar de acuerdo con los valores de ellos?

A continuación, el estado ruso y la mayoría de los rusos también creen que los niños necesitan tener dos padres diferenciados por sexo: una madre y un padre.

Una vez más, puede estar vehementemente en desacuerdo con esta idea, pero ¿está de acuerdo en que el estado ruso y la mayoría del pueblo ruso no tienen la obligación de estar de acuerdo con sus valores, de la misma manera que Ud. no está en la obligación de estar de acuerdo con los valores de ellos?

Finalmente, el estado ruso y la mayoría de los rusos creen que los niños rusos no deben estar expuestos a ninguna propaganda de homosexualidad.

Una vez más, puede estar vehementemente en desacuerdo con esta idea, pero ¿está de acuerdo en que el estado ruso y la mayoría de los rusos no tienen la obligación de estar de acuerdo con sus valores más de lo que usted tiene la obligación de estar de acuerdo con los valores de ellos?

Cualquiera que sea el caso, las leyes en Rusia apoyan actualmente este punto de vista de la mayoría rusa.

Por lo tanto, la propaganda homosexual dirigida a menores de edad es ilegal y las parejas homosexuales no son libres de adoptar niños. Y, por último, pero no menos importante, el llamado “desfile del orgullo gay” ha sido prohibido en muchas ciudades rusas, incluso durante los próximos 100 años en Moscú, algo que apoyo con entusiasmo por las razones que describí en este artículo. Pero en general, Rusia no tiene leyes de sodomía al estilo estadounidense. Rusia no le dice a nadie lo que puede/no puede o debe/no debe hacer en la privacidad de sus habitaciones y, de hecho, los homosexuales tienen sus propios clubes, bares, sitios web, organizaciones, revistas y casi todo lo demás que el resto de los rusos (ya sea “natural” o no) disfrutan.

Esto es lo que realmente está sucediendo aquí: los homosexuales militantes están lejos de estar contentos con la “inclusión”, la “no discriminación” o cualquier otra cosa loable que afirman defender. No, lo que quieren es una secuencia de dos pasos:

1. Declarar como axiomático y evidente que la homosexualidad “es como” la heterosexualidad y, luego

2. Declarar que la homosexualidad sea ahora una norma aceptada.

Es así de simple, pero importante: Rusia se niega categóricamente a colocar un signo “igual” entre los conceptos de homosexualidad y heterosexualidad. De hecho, a la cultura rusa (laica, ortodoxa o islámica) le gusta acentuar y enfatizar las diferencias entre los sexos y otorga una importancia a la masculinidad en los hombres y la feminidad en las mujeres.

En otras palabras, los rusos rechazan no solo a los hombres machistas similares a los neandertales, sino también a lo que se conoce como “muchachos de soja” (sin ser homosexuales, hacen culto a la debilidad física y a la disminución de los atributos masculinos. Nota del traductor) en Occidente. Del mismo modo, las rusas rechazan a las feministas que odian a los hombres tanto como rechazan a las chicas sin cerebro tipo porristas.

Si yo fuera realmente cruel, sugeriría que comparen (¡aspectos y cerebros!) de las voceras rusas con sus contrapartes de la Casa Blanca, o Foggy Bottom (metónimo del Departamento de Estado. Nota del Traductor): esto realmente lo dice todo. Hay algo más que mencioné anteriormente y que quiero mencionar rápidamente: la hostilidad masculina hacia los homosexuales.

Dejando de lado el tipo de matones degenerados que sienten la necesidad de golpear a alguien más débil que ellos, creo que la homosexualidad como concepto y el sexo homosexual como actividad son naturalmente repulsivos para muchos, posiblemente la mayoría de los hombres. No quiero decir que la mayoría de los hombres son matones degenerados que golpearían a cualquier persona más débil que encuentren, pero he observado toda mi vida que la mayoría de los hombres parecen tener al menos cierto grado de repulsión hacia la homosexualidad. Podría seguir y simplemente afirmar que estos hombres “no pueden evitarlo” y que “nacieron de esa manera”, pero eso sería demasiado fácil. En lugar de ello, intentaré dar una explicación.

Y cuando los anglosionistas tuvieron el descaro de acusar a Rusia de dopaje a sus atletas, la blogósfera rusa reaccionó de inmediato con este tipo de desmotivador (en la imagen, traduje el texto del ruso al inglés) Leyenda: ¿Cuál se ve dopada para vos?

Creo que la repulsión hacia la homosexualidad es una variación normal y positiva de la psique masculina sana desarrollada para fortalecer el potencial reproductivo de cualquier población.

Sí, no es popular decirlo, y los homosexuales hacen todo lo posible para ofuscar eso (mediante la adopción y la propaganda, en su mayoría), pero la homosexualidad es totalmente estéril. Por lo tanto, debe existir una poderosa presión selectiva natural, no solo para que los hombres no se involucren en el comportamiento homosexual, sino también para que los hombres se den cuenta instintivamente de que “algo no está muy bien” con la homosexualidad. Este sentimiento instintivo no debe usarse como justificación de la violencia (como tampoco la atracción sexual puede justificar la violación, o la irritación justifica el asesinato), pero explica la prevalencia de la repulsión heterosexual para todas las cosas “homo” (al menos en los hombres; muchas/la mayoría de las mujeres también parecen rechazar la homosexualidad -masculina y femenina-, pero el sentimiento parece ser menos fuerte que en los hombres y no conduce a la agresión.

La verdadera pregunta es ¿qué hacemos con este tipo de repulsión?

La respuesta depende de tu cultura, religión y cosmovisión. Incluso en el Occidente post-cristiano, la mayoría de la gente conoce el dicho “ama al pecador, odia el pecado” o alguna variación de este. Este punto de vista tiene una base escritural muy sólida. Este enfoque, por cierto, tiene sentido si la homosexualidad tiene sus raíces en la naturaleza o en la crianza. De hecho, desde un punto de vista estrictamente cristiano, el comportamiento homosexual no es peor que cualquier tipo de inmoralidad sexual. Esto tiene sentido, ya que la palabra “pecado” significa originalmente “perder el objetivo” o, de manera más general, “no lograr su máximo potencial”.

Ha habido intentos en la historia de clasificar y ordenar los pecados de acuerdo con su severidad.

Esto, una vez más, es una actitud típicamente escolástica. Los Padres, en contraste, buscaron desarrollar una antropología dogmática completa que comprenda verdaderamente las luchas de cada ser humano para alcanzar su potencial completo (theosis) y advierte sobre las consecuencias de no hacerlo. Por lo tanto, “pecar” no es molestar a algún tipo barbudo de edad, sentado en una nube rodeada de ángeles con sobrepeso que tocan arpa, sino el hecho de no darse cuenta de todo su potencial. En tal contexto, “odiar al pecador” no tiene ningún sentido mientras que “odiar el pecado” es bastante lógico. Especialmente porque los Padres creían que la Única Iglesia de Cristo es un “hospital para los pecadores” en el que todos los pecadores son bienvenidos y donde obtienen la medicina espiritual necesaria para alcanzar su potencial completo como seres humanos.

Desde un punto de vista secular, en realidad solo hay tres opciones que he señalado en el pasado:

1. Declarar que solo una forma específica de sexualidad es “normal”.

2. Discriminar arbitrariamente entre varias formas de sexualidad sin una base lógica para ello.

3. Declarar que cualquier forma de sexualidad es “normal”.

La mayoría de los países desarrollados han optado por la segunda opción, haciendo una lista completamente arbitraria, ilógica y absurda de conductas sexuales “normales” y “no patológicas”. Por cierto, el mismo enfoque tonto se usó para lidiar con las prácticas sexuales entre adultos con consentimiento (las llamadas “leyes de sodomía“) o la codificación de una edad legal de consentimiento sexual. Incluso una mirada superficial a estas leyes muestra claramente que no se basan en nada, excepto en la conveniencia política: no tienen absolutamente * ningún * sentido lógico en absoluto.

La mayoría de las religiones y sociedades tradicionales han optado por la opción #1. Los secularistas modernos inicialmente se inclinaron hacia el #2, pero ahora están cediendo gradualmente a la presión del lobby LGBTQIAPK+ para aceptar el #3.

Conclusión:

Esta discusión está lejos de haber terminado, y tampoco será suprimida. Como dije al principio, el tema de la homosexualidad es controvertido. También es fascinante en muchos niveles (biológico, psicológico, ético, moral, religioso, médico, social, etc.).

Las principales religiones han desarrollado, a lo largo de los siglos, su propia “respuesta” a este fenómeno, pero la mayoría de nuestro planeta hoy en día vive en un entorno secular, a veces incluso ateo, en el que las religiones han perdido gran parte de su tracción, especialmente en sociedades que fueron corrompidas por siglos de imperialismo occidental (empeorado por la estrafalaria fobia, sí, fobia, que los cristianos latinos tienen hacia todo y cualquier cosa sexual, de ahí sus sacerdotes afeminados y bien afeitados, vestidos de encaje -¡al menos los “tradicionalistas”!, ¡cantando con voz afeminada y pensando que esto representa alguna verdadera tradición cristiana!-.

¿Quieres ver cómo eran los cristianos originales? Mira cualquier ícono ortodoxo tradicional y lo verás por ti mismo. O visita un verdadero monasterio ortodoxo. ¡Inmediatamente verás la diferencia, te lo prometo!

Para la mayoría de las personas -religiosas o no- este tema debe seguir siendo un tema que pueda discutirse libremente en un entorno intelectual e ideológico que no coloque de inmediato la etiqueta de “resentido” a toda persona que se atreva a disentir del dogma impuesto oficialmente.

La investigación científica real (a diferencia de los votos ideológicos de las asociaciones profesionales) debe ser estimulada y revisada periódicamente.

En términos políticos, el tema de la homosexualidad es solo uno entre muchos otros, a los que se les ha dado una Una y Sólo Una Oficialmente y Políticamente Correcta narrativa, la de los líderes anglosionistas del Imperio.

Otras de esas narraciones oficialmente “dogmatizadas” incluyen la verdad sobre el 9/11, la verdad sobre el llamado “Holocausto”, la verdad sobre el sionismo e Israel o la verdad sobre el cristianismo latino (hay muchos más, por supuesto).

Estos son todos los temas en los que la disidencia es totalmente tabú y los disidentes descartados junto con cualquiera o todos sus argumentos.

Si realmente queremos defender la libertad en su esencia más fundamental, no podemos aceptar ser arrastrados a las jaulas intelectuales del discurso político “autorizado”.

Todos los grupos de presión que se esfuerzan incesantemente por silenciar la disidencia e imponernos sus puntos de vista y su agenda deben ser claramente identificados y denunciados como un peligro para toda la humanidad. No veo ninguna razón para hacer una excepción con el lobby AAAAAABBCCCCCCCCFFFFFFGGGGGGGHIIIIIKLMMMMMMMNNNNOPPPQ TTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTTW + independientemente de cuántas letras se agreguen a este acrónimo en el futuro.

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