Bueno, verás… ¡Yo no es que odie a todos los hombres, pero…!

-Mujer feminista: ¡No tendrás el atrevimiento de decirme que, con la cantidad de mujeres que son asesinadas todos los días,… no era necesario aprobar en España una ley contra la violencia de “género”!

-Hombre: El que haya mujeres (como también hay niños, niñas, ancianos, ancianas, y también hombres adultos) que sufran violencia con o sin resultado de muerte, no es justificación para montar un tinglado fraudulento, mafioso, de la magnitud que se ha montado en España, con el «noble pretexto» de proteger a las mujeres en situación de riesgo, del que viven, parasitan miles de personas, todo ello constituye una verdadera industria, la «industria del maltrato», que ha permitido crear una inmensa burocracia absolutamente inútil, más de cien mil -100.000- mujeres «liberadas» para asuntos de «igualdad y género», mientras las mujeres que realmente están en situación de riesgo no son atendidas.

Y como resultado de todo ello se ha creado una situación de «apartheid por razón de sexo» en la que se ha privado a los hombres -varones- de sus más elementales derechos constitucionales: a no ser detenidos ilegalmente (habeas corpus), a un juicio justo, con plenas garantías legales, a la presunción de inocencia, a la igualdad ante la ley, etc.

La «ley integral contra la violencia de género» ha creado tribunales de excepción para juzgar exclusivamente a los varones, en los que se les condena con la palabra de la mujer denunciante como única prueba (así lo ordena la jurisprudencia del Tribunal Supremo, con el aval de Tribunal Constitucional) y se les sanciona más severamente que a las mujeres en caso de cometer el mismo delito… la Ley sexista «contra la violencia de género» se creó con un solo objetivo: asegurarles a las mujeres un completo éxito en los pleitos de divorcio, por la custodia de los hijos y por la liquidación del régimen económico de gananciales…. Resultado: ¡Alrededor de dos millones de hombres denunciados/detenidos en los casi quince años que lleva aplicándose la LVIOGEN de 28 de diciembre de 2004, por denuncias falsas de maltrato!

-Mujer feminista: Bueno, bueno… pero ¿Y qué hacer mientras siga habiendo una sola mujer en situación de riesgo, y siga habiendo maltratadores, que ejerzan violencia contra alguna mujer que queden sin castigo…?

Mientras no me des una alternativa, sigo pensando que mejor que siga habiendo una “ley integral contra la violencia de género” como la que existe en España.

-Hombre: O sea, que justificas que se detenga ilegalmente a los hombres y se les condene sin pruebas, justificas que se permitan las denuncias falsas por maltrato.

-Mujer feminista: Como te decía, mientras no haya una ley que impida que el maltrato contra “la mujer” quede impune… es más, me parece bien que se condene a muchos hombres sin pruebas, con la palabra de la mujer maltratada sin más… es que en la mayoría de las ocasiones es muy difícil, por no decir imposible, poder presentar testigos en un juicio, o poder probar que se ha dado maltrato. ¡Mejor “así” a que haya maltratadores que se libren de ser castigados!

-Hombre: Pero… ¡Es increíble como puedes decir semejantes barbaridades y crueldades…! ¿Te has parado a pensar que cualquier día puede haber algún amigo, o familiar, tu propio hijo que sea denunciado falsamente, encarcelado y condenado sin ninguna prueba?

-Mujer feminista: Hay muchos hombres que forman parte de mi vida, mi padre es un hombre, mi novio es un hombre, mi mejor amigo es un hombre y mi hijo es un futuro hombre… Estos hombres me encantan, por supuesto… También hay un par de hombres que considero amigos. Me encantan, me gustan unos pocos hombres, pero los hombres como ‘género’, los hombres como una ‘especie’, no merecen para mí más que el desprecio y la sospecha. ¿Por qué habría yo, u otra mujer cualquiera, de tener afecto por los hombres? Uno de cada cuatro hombres es violador.

Los hombres poseen muchos, muchísimos privilegios respecto de las mujeres, reciben trato de favor, trato preferente en casi todos los ámbitos de la vida. Cada hombre es un potencial maltratador, un posible agresor y abusador de cualquier mujer, que casi nunca conoce sus intenciones, cada desconocido es capaz de volverse violento cuando una menos lo espera, o tratar a las mujeres de forma cruel, y las estadísticas sobre la violencia masculina demuestran que no solo es posible, sino lo más probable. Aparte de los pocos que me han demostrado su amor y una cierta amistad que merezca la pena, voy a seguir odiando a los hombres, recelo de los hombres, seguiré sospechando, dudando de ellos, hasta que se me demuestre que no existe ya necesidad de seguir odiandolos, o teniendo recelo…

En el entorno cultural al que pertenece España, hace algunos años, décadas que se viene utilizando un neologismo, un nuevo vocablo: «Feminazi». Se suele nombrar de ese modo a gente que recurre a discursos del tipo: «Después de siglos de sojuzgamiento, marginación, discriminación, maltrato a  la mujer».

Nunca hablan de ‘mujeres’; siempre hablan de “la mujer”, en singular, como si las mujeres fueran un ‘todo homogéneo’; ese es uno de los grandes éxitos del feminismo de género, haber conseguido que las mujeres –y algunos hombres- tengan la visión de que la totalidad de las mujeres constituyen una “clase social” –por supuesto, “oprimida”- con los mismos intereses, las mismas necesidades, las mismas inquietudes, los mismos objetivos… y lo que es más importante, desde una perspectiva marxista: deben poseer “conciencia de clase oprimida” y como consecuencia, todo lo que se le afecte a una mujer, sea por acción, sea por omisión, afecta a todas y a cada una de las mujeres, todas deben sentirse concernidas, independientemente de su estatus social, económico, lugar de residencia, formación académica… lo importante, lo primordial es que “son mujeres”, por tanto “son de las nuestras”.

Para más INRI, después de sus discursos victimistas, que cuando uno presta atención acaba dudando de si tales mujeres son inmortales, intemporales, o han hecho un pacto con el diablo (a la manera del Dorian Gray, de Óscar Wilde) para conservarse siempre jóvenes: ¡Hemos sido oprimidas, maltratadas, sojuzgadas durante siglos –dicen sin ruborizarse- suelen añadir: «¡De todas maneras, tú no te preocupes, las feministas no odiamos a los hombres!». Esta frase es frecuentemente utilizada por mujeres que se sienten atacadas y se ven en la necesidad de demostrar/justificar que las feministas son personas razonables, racionales y no actúan llevadas por el rencor, el deseo de venganza, el miedo, alguna fobia, o cosas por el estilo.

¿MISANDRIA?

La palabra misandria proviene del griego y significa “odio al hombre”.

Etimológicamente es el antónimo de misoginia. Sigmund Freud ya contemplaba en sus análisis del psiquismo humano un fenómeno opuesto a la misoginia, descubierto al estudiar un caso de homosexualidad femenina o lesbianismo, pero en su tiempo aún no existía un nombre para definirlo.

El Diccionario de la Real Academia Española aún no ha incluido la expresión «misandria», y como vocablo antónimo de «misoginia» (‘odio a la mujer’) utiliza «androfobia» (‘horror al varón’), que en realidad es el antónimo de «ginefobia» (esta palabra sí está aceptada por la RAE). El término griego «fobos» significa ‘fobia, miedo’, en cambio «miseín» significa ‘odio’. En la lengua inglesa se ha aceptado la palabra «misandry», habiéndose popularizado la expresión, e indudablemente está más extendido su uso que en el español; pero como no es de extrañar, el neologismo está siendo especialmente cuestionado por algunas corrientes feministas. En francés existe el vocablo «misandrie».

La palabra «misandria» surgió a finales del siglo XX, como reacción a la aparición (aproximadamente a mediados del siglo pasado) de una ‘cultura feminista’, basada fundamentalmente en el odio al hombre, y con ánimo de venganza visceral hacia el supuesto sistema patriarcal existente en todas las sociedades hasta ahora conocidas, y que durante siglos -según la versión feminista- ha subyugado y condenado a las mujeres a desempeñar funciones secundarias.

Paul Nathanson y Katherine K. Young, autores del libro Spreading Misandry: The Teaching of Contempt for Men in Popular Culture, publicado en 2001, afirman que la misandria convierte a los hombres en los chivos expiatorios de todos los males sociales y a las mujeres en las víctimas oficiales y en las únicas responsables de todo lo bueno, presente, pretérito y por venir… Arguyen que el feminismo misándrico (también denominado «feminazismo»): «es una ideología derivada del marxismo y del romanticismo en la cual la clase o la nación son remplazados por el “género” como concepto central».

La androfobia está considerada una enfermedad mental tratable, a diferencia de la misandria; el ejemplo más representativo de misandria es el Manifiesto SCUM de 1967, escrito por la fanática feminista extremista Valerie Solanas, famosa por haber intentado asesinar a Andy Warhol.

Esta clase de feminismo (actualmente el más influyente, sin duda) proclama que todos, hombres y mujeres, nacemos iguales, y pretende también anular las diferencias de naturaleza entre los sexos. La tesis central del feminismo misándrico es que el hombre, como ‘género’ -sexo psicosocial- es el que ha mantenido a lo largo de toda la Historia de la Humanidad a las mujeres dominadas y sometidas (lo que denominan patriarcalismo o falocentrismo).

El feminismo triunfante, o feminazismo, o femiestalinismo, alienta abiertamente, promueve y ejerce la misandria, es claramente antihombre. Identificar al varón como el sujeto del mal y la causa de los dolores y los sufrimientos de las mujeres de todos los tiempos es un posicionamiento misándrico y generador de misandria.

Un comentario

  1. Primero es el odio.
    De de índole sexista racista…, da igual.
    Después el génocidio
    Así ocurrió con las leyes de género contra el hombre, una viga infinita en el ojo que muchos se niegan a ver.
    Palabras viciadas que pueden ser más letales que bombas atómicas.Constituyen la base de cultivo para el odio, capaz de desencadenar genocidios contra sexos, razas, colectivos…
    Es el caso de las leyes de género.Tras la deformación de la palabra “género”, aplicándola a las personas y pasar el control de un Tribunal Constitucional infectado de ideología política de género, se dio paso a una de las mayores violaciones sexistas de derechos humanos fundamentales. Derecho penal de autor dirigido contra millones de personas inocentes declaradas culpables por ley simplemente por el sexo con el que nacen. El inicio de un genocidio sexista de violación de derechos humanos en un supuesto país constitucional y de derecho en pleno siglo XXI. Una nueva vergüenza de persecución sexista o racista como ya sufrieron judíos negros, homosexuales en la aberrante historia de la humanidad.
    Un Tribunal Constitucional politizado que declaró legal un cheque en blanco firmado, en el que los políticos han ido añadiendo la cifra más aberrante que se les ha ido ocurriendo compitiendo a ser los mayores inquisidores.
    Un cheque en blanco firmado,declarando legal algo desconocido, pues nada se decía de la creación de tribunales de excepción o “especializados” contra todo el sexo masculino heterosexual.Creación de especialidad jurídica, adoctrinamiento “especialización” obligatoria de los jueces en ideología política de género.El decreto 3 de agosto, pacto de Estado, jurisprudencia de distinta pena para el hombre ante exactamente el mismo delito, comisarías, policías específicas..y un larguísimo etcétera de violación de derechos humanos fundamentales y presunción de inocencia.
    Hay que recordar que solo el pacto de Estado contra el hombre contiene más de 200 medidas. Medidas de odio señalamiento discriminación y violación de derechos humanos fundamentales a las que nunca ponen fin.
    Un perverso solo “si es sí” va metido en los Presupuestos Generales del Estado y más de 40 medidas atroces del pacto de estado contra el hombre de 2017,como un nuevo cheque en blanco firmado que sumado las cientos de medidas de odio y discriminación hacen que toda persona nacida de sexo varón carezca de presunción de inocencia derechos humanos fundamentales dignidad humana y sea considerada no menos que la más inmunda basura a exterminar de la faz de la tierra.
    Cuando se comete un genocio por odio racista, sexista o de cualquier otra índole se incita al odio de masas para hacer olvidar algo tan sagrado y fundamental como que culpable de un delito solamente es el despreciable individuo que lo comete. En las leyes de género se instrumentalizó un caso atroz que únicamente debió representar el despreciable ser que comete tal acto.Y se sigue haciendo, ocultando la violencia cuando es sufrida por el hombre para continuar la satanizacion del sexo masculino y perpetuar y extender la aberración de las leyes de género convertido en un negocio que mueve muchísimo dinero y muchísimos intereses ideológicos y políticos que eviten la más mínima reflexión sobre una ley terrible e injusta que jamás tendría que haber existido.
    Da igual que no funcione y que por su terrible injusticia y gravísima discriminación esté en el origen directo de la violencia y evitando la única manera eficaz de reducirla, que es la concienciación, para lo cual es imprescindible partir con leyes en que jamás la propia ley o el propio Estado se convierta en violador de derechos humanos fundamentales contra sexos género razas o colectivos.
    Se traspasó el estado de derecho.Esto es exactamente lo que ocurrió un día de los Santos Inocentes de 2004 con Zapatero.
    Se creó un atentado de odio y discriminación que por su injusticia está en el origen de la violencia de la que se retroalimenta y que no ha parado de crecer ni un solo día alimentado y creado por aquellos que precisamente por su responsabilidad política está en sus manos no incitar al odio contra sexos géneros razas o colectivos, sino hacer llamamientos a la calma y a la razón para decir que un delito cometido por un negro un blanco un amarillo un hombre una mujer solo representa el despreciable ser que comete tales actos, pero jamás señalar y demonizar a todo el sexo masculino, a todas las personas que tengan el mismo sexo, su misma raza, su mismo género, su mismo color de piel ni construir un entramado de aberraciones y violaciones genéricas de derechos humanos fundamentales contra nadie.
    A nadie en su sano juicio se ocurriría contar los delitos que cometen blancos sobre negros o al reves,homosexuales,heterosexuales.. musulmanes sobre cristianos …y crear un entramado de violación de derechos humanos fundamentales contra quienes más delitos cometen, pues sería el inicio de la destrucción
    Una guerra fratricida y una masacre de injusticias contra millones de inocentes. Esta es exactamente la guerra que los políticos y el cáncer de género han creado contra todo el sexo masculino heterosexual y al que incitan al odio a todas horas con todos los medios.
    Violencia de género, violencia machista, terrorismo machista, lacra machista, son términos de señalamiento, demonizacion, dirigidos como incitacion al odio de masas todos los días a todas horas por todos los políticos presidente de gobierno,ministras y “ministerios de la igualdad”por todos los medios e instituciones contra quiénes se ha creado no menos que una industria de exterminio y violación de sus derechos humanos fundamentales.
    Alguien podrá pensar que si tú no eres mala persona ni maltratas a nadie no tienes nada que temer aunque seas de sexo varón.Pero sí tienes mucho que temer y serás víctima de la Inquisición y de la demencia si eres señalado por cualquier mujer sin escrúpulos o cualquier agente de la Inquisición de género de las miles de casas de la mujer o ayuntamientos repartidos por toda España en que la mujer ya no necesita ni tan siquiera presentar denuncia para convertir en maltratador y destrozar la vida cualquier hombre si así se le antoja sin necesidad de más prueba que su palabra.El sexo de las personas no condiciona la bondad o la maldad y existen exactamente el mismo número de mujeres malvadas y sin escrúpulos que hombres, que utilizarán este arma de terror que el Estado pone en sus manos para cometer venganzas extorsiones y cuánto se le antoje, dejando indefensas y sin recursos a las personas verdaderamente maltratadas que de cualquier sexo género raza color de piel deberían tener idéntico derecho a ser protegidas en estricta igualdad.
    Las leyes de género no van dirigidas contra los malvados marcianos que están en Marte sino que van dirigidas contra todos y cada uno de los varones heterosexuales y que son quienes están sin excepción en la otra cara de estas leyes terribles. Circunstancia que se descubre cuando eres señalados por cualquier agente de la Inquisición o por cualquier mujer sin escrúpulos ya sin necesaria denuncia relación sentimental o la más mínima prueba.
    Hay que creer a la mujer siempre “sí o sí”.O la víctima no tendrá ni que declarar para evitar su “revictimización” indican claramente que el hombre ha sido declarado culpable por el sexo con el que ha nacido y el juicio es una farsa. Puesto que la función de un juicio es precisamente establecer quién es víctima o víctimo y quién es victimario o victimaria.
    Los jueces convertidos en instrumentos perversos de una ideología política de género dirigida contra todo el sexo masculino heterosexual. Como uno de los muchos remates se crea la figura de la “violencia institucional” para destruir o apartar a cualquier juez que no se someta al adoctrinamiento de genero así asegurar que jamás se pondrá en duda la palabra de la “víctima” y del “culpable” antes de la farsa del juicio.
    Quizás toda la aberración sexista que se ha llegado a crear contre los hombres la entendemos mejor si trasladamos este odio psicosis institucional contra las personas por el color de su piel.
    Es seguro que si se crearán tribunales de excepción “especializados” contra los negros o contra los homosexuales pondríamos el grito en el cielo. Pues esto es exactamente lo que se ha hecho contra toda persona nacida de sexo varón heterosexual cientos y cientos de medidas más de gravísima persecución sexista.
    Llamar “violencia negrista”, “terrorismo negrista” “lacra negrista” cuando un negro comete un delito, crear tribunales de excepción “especializados” en “perspectiva de raza”contra los negros, formar jueces en el adoctrinamiento abligatorio contra los negros, y cientos de medidas más, policias específicas comisarías leyes autonómicas, nacionales contra negros o contra blancos, es idéntico crimen al que se está cometiendo contra el hombre tras el perverso invento del género
    Llamar violencia negrista, terrorismo negrista, lacra negrista es culpar y señalar a todos los negros,o blancos, de los delitos de algunos aplicando el genocida criminal derecho penal de autor ahora aplicado en las leyes de género contra todo el sexo másculino heterosexual.
    Culpable de un delito solo es aquel que lo comete y solo cuando lo comete. Las leyes de género vulneran derechos humanos fundamentales y presunción de inocencia y dejando a todo varón en una especie de libertad condicional y que cualquier mujer sin escrúpulos podrá convertir en prisión a su antojo obteniendo múltiples ventajas de forma automática, ya sin necesidad de denuncia o relación sentimental,que dejan sin recursos a las personas verdaderamente maltratadas que de cualquier sexo raza género u orientación sexual deberían tener idéntico derecho a ser protegidas.
    Todos los varones heterosexuales han sido discriminados en sus derechos humanos y presunción de inocencia, y declarados culpables por ley, por si acaso algún hombre, en el presente, en el pasado, en el futuro, en la otra vida, o en sueños pudiera estar maltratando a alguna mujer.
    Los hombres también son personas y también deberían tener derecho a presunción de inocencia. Igualdad y justicia es que todas las personas sean juzgadas en los mismos tribunales con estricta igualdad ante la ley e idénticos derechos humanos fundamentales sin que existan tribunales “especializados” leyes y odio dirigidos contra blancos, contra negros o blancos,contra homosexuales, heterosexuales ni contra nadie, y la única “especialización” que deben tener los jueces es en la búsqueda de la verdad en cada caso para hacer justicia en base a esa verdad.
    Todo lo demás es una gravísima violación de derechos humanos y la persecución de una raza, de un sexo,de un género, de un colectivo constituyendo gravísimo sexismo o racismo y un crimen de lesa humanidad contra los derechos humanos fundamentales.
    Conviene recordar la persecución antijudia de Alemania o el apartheid en Sudáfrica en su momento también fueron legales.Algún día pasará a la historia esta aberrante ley española que ha llegado a crear juzgados de excepción como una de las mayores vergüenzas para la humanidad.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s