PERO… ¿QUÉ ES LA PATRIA?

Artículo muy claro sobre conceptos que no siempre se manejan con acierto. Nación, País, Estado y Patria, donde el autor relata a la perfección el significado de la palabra «Patria» en las diferentes épocas de nuestra historia y la amolda a la situación actual. Es un artículo que se podría leer en colegios para conocimiento de nuestra juventud

Antonio Varet Peñarrubia Coronel de Artillería retirado

«Oigo, patria, tu aflicción y escucho el triste concierto que forman, tocando a muerto, la campana y el cañón»

Así empieza el célebre canto Oda al dos de mayo, obra del inmortal poeta jienense Bernardo López García, que ensalza aquel 2 de mayo de 1808 en el que el pueblo de Madrid, y poco después España entera, desde La Coruña hasta Cádiz, de Chiclana a Gerona, pasando por la inmortal Zaragoza, el pueblo español, abandonado por la mayoría de sus políticos y clases dirigentes, «habilidosos burócratas gestores, maestros en “el regate corto” de las ocurrencias puntuales, en detrimento de una clara visión o concepto estratégico» , supo defender con sangre la vieja tierra española. La voz patria, que procede del latín pater en su forma femenina, dio origen a la expresión terra patria, tierra de nuestros padres o nuestros antepasados, que tras perder la primera palabra dio paso a la expresión actual.

Así pues, podemos considerar que la Patria es la tierra de nuestros padres, entendiéndose estos como nuestros antepasados, con todos los aspectos que ello implica.

Pero la idea de Patria, aun manteniendo el contenido que hemos indicado, no ha sido siempre la misma y ha dependido, en gran medida, del entorno social e histórico del momento, de las vicisitudes vitales de las poblaciones e incluso de la economía o las ideologías, y siempre ha habido algo o alguien que representaba o proporcionaba la imagen de lo que era la Patria. Intentaré, a lo largo de estas líneas, dar una idea del concepto patrio refiriéndome, particularmente, a nuestra sociedad española y europea, imbuida de la tradición judeocristiana y con una cultura grecolatina.

La Patria en el mundo clásico Aristóteles definía al hombre como zoon politikon, es decir, hacía referencia tanto a su dimensión social como política. El hombre y el animal por naturaleza son sociales, pero solo el hombre es político, siempre y cuando viva en comunidad.

Así pues, las primeras comunidades, inicio de civilizaciones dentro de nuestro entorno geográfico mediterráneo, nacidas en el próximo Oriente, en la actual Mesopotamia, tienen su origen, con toda probabilidad, en este principio social al que ya Aristóteles hacía referencia. Parece ser que estas sociedades buscaban el bien del grupo humano o la tribu, especialmente en cuanto a la supervivencia. No es probable que hubiera una idea clara de Patria en el sentido que nosotros podríamos tener. La unión hace la fuerza y ese es un principio inmutable y que siempre ha tenido, tiene y tendrá vigencia, por lo que es muy posible que sea el origen de las primeras sociedades humanas.

Tampoco podemos olvidar que los primeros imperios, ya fueran el asirio, el hitita o el persa, se establecieron principalmente por la fuerza militar y la intimidación, por lo que la idea de Patria tampoco parece ser el motor que moviera a estas sociedades de la Antigüedad.

La patria se forma en las relaciones entre el Estado y sus miembros…

Quizá fuera la sociedad griega clásica, con su revolucionaria e innovadora idea de la democracia, la que iniciara un primer concepto de Patria. Pero ¿cuál era este concepto para los griegos clásicos? La organización social de la Grecia anterior a nuestra era giraba en torno a la polis, la ciudad-Estado. En ella vivieron sus vidas, vivieron sus padres y sus hijos, desarrollaron su economía y sus negocios y mantuvieron sus costumbres y tradiciones. En suma, todo aquello que eran y lo que significaban estaba en la ciudad. Era la ciudad. La Patria de los griegos fueron sus polis y cuando hubo que defender su patrimonio, la tierra de sus antepasados, la terra patria, fueron las polis, unidas unas veces en alianza y otras de forma individual, las que defendieron todo aquello cuanto eran. Y muy posiblemente, vuelvo a insistir, la idea de democracia es lo que representaba a la Patria griega. Como dijo el filósofo francés Jean-Jacques Rousseau, <No son los muros ni los hombres los que hacen la Patria, sino las leyes, los usos, las costumbres, el gobierno, la constitución, y aquello que resulta de todo esto. La patria se forma en las relaciones entre el Estado y sus miembros; cuando esas relaciones cambian o se disuelven, desaparece la patria>.

Otro jurista eminente, Gian Domenico Romagnosi, llegó a afirmar que «el verdadero patriotismo es la consecuencia del buen gobierno y de la participación política» . Contemporánea a la Grecia clásica, pero en otro entorno geográfico, si bien dentro del mundo mediterráneo, nace Roma a la historia, el mayor imperio del mundo antiguo, y lo hace inicialmente como una ciudad-Estado, al estilo griego, que se transformará en monarquía para convertirse en república en el 509 a. C. Así pues, durante cerca de 500 años, la Patria para los romanos fue la República. Esta encarnaba los valores de los romanos, representados en el lema Senatus Populusque Romanus (SPQR), «el Senado y el Pueblo Romano»,frase que hace referencia al gobierno del pueblo a través de sus representantes en el Senado. Vemos pues que la idea inicial apuntada por Aristóteles sigue vigente, así como las afirmaciones de los filósofos comentados en el párrafo anterior. Los romanos defienden su república, que encarna los valores del pueblo, todo lo que les representa,tanto a ellos como a los que fueron y a los que vendrán. Roma, además, forma por primera vez un Estado Acrópolis de Atenas, símbolo de la ciudad y de la democracia griega en el sentido que actualmente conocemos y es el Senado, la máxima expresión de ese Estado, quien administra, a la vez que representa, lo que son, o sea, la Patria. Es conocida la veneración que profesaban los romanos por sus antepasados, en los que se concentraban todos los valores que daban a los ciudadanos de Roma, su estimación como pueblo. La tradición y su forma de vida, junto con sus leyes, el Derecho Romano, siguen siendo su idea de Patria.

Y es en la misma Roma donde nace un concepto distinto de representación de la Patria: el emperador. A la república romana le sucede el imperio y es el emperador, representante máximo de este sistema, quien encarna la idea de Patria. Si bien el culto a los antepasados, sus modos y sus costumbres siguen vigentes, el pueblo romano lucha en nombre de su emperador, que es el exponente de la Patria romana en el que se encarnan los valores de Roma. El emperador ejerce un gobierno teocrático, por lo que la divinidad se une a la esencia del poder político romano. Y este concepto es el que estará vigente durante otros 500 años en el Imperio romano de Occidente, si bien con distintos matices tras la aparición de la religión cristiana y su posterior adopción como religión oficial del Estado, tras el Primer Concilio de Nicea, en el 325 de nuestra era.

La tradición cristiana tomará el relevo a la tradición pagana dentro del Imperio.

La Patria en la Edad Media

Es en el año 476 d. C. cuando desaparece el Imperio romano de Occidente, al ser depuesto Rómulo Augústulo como último emperador de Roma. Entonces, ¿qué es la Patria para los habitantes del Imperio, de un imperio que ya no existe? ¿Qué o quién puede representar los valores y las tradiciones en las nuevas sociedades que en aquel momento van apareciendo en Europa?

En la segunda mitad del siglo v desaparece todo vestigio de sociedades organizadas. No podemos considerar como Patria a los entes que lentamente van surgiendo como resultado de la descomposición social que siguió a la desaparición del Imperio romano. Son siglos oscuros y Europa se fragmenta, surge el feudalismo como respuesta a la anarquía y la falta de seguridad. Se inicia una época oscura y violenta y a la población europea, abandonada a su suerte en un mundo de invasiones y guerras, solo le preocupa la seguridad.

Desaparece la Patria en el sentido de la Roma clásica, los valores de la sociedad, las tradiciones y los valores culturales. ¿A quién prestar fidelidad? ¿Hay una Patria para aquellas gentes? Solo se aferran a la idea de la supervivencia y ello les lleva a la lealtad a su señor feudal. Este encarnará todo aquello que es importante en su vida, su vida y honor, algo por lo que luchar.

La Patria en la Edad Moderna

A la evolución de los tiempos le corresponde una evolución social y por consiguiente una nueva idea de Patria. Si seguimos el razonamiento que hemos llevado hasta ahora, en el que prima el pensamiento aristotélico, vemos que a partir de finales del siglo xv, y en España por primera vez en el continente europeo, surge con los Reyes Católicos una nueva entidad en la que ya existe una organización política y, por consiguiente, la idea de Estado, encarnada en el soberano, representante y administrador. Diferentes tradiciones y valores dan un nuevo impulso a la idea de la Patria, desaparecida desde la caída del Imperio romano.

Resultado de imagen de FOTOS DE LA NACIÓN ESPAÑOLA

Es el rey quien representa los valores de lo que somos.

Los hombres siguen y defienden a su rey, que es el máximo exponente de las sociedades a las que pertenecen y representa para la población todo lo que son. Durante dos siglos esta es la idea de Patria de los europeos, una tierra donde han nacido y una fidelidad a su rey que encarna la terra patria romana.

Sin embargo, esta organización salta por los aires a mediados del siglo XVII, tras la Paz de Westfalia, que puso fin a la guerra de los Treinta Años, donde se estableció el principio de que la integridad territorial es el fundamento de la existencia de los Estados frente a la concepción feudal del medievo.

A partir de este momento surgen los Estados modernos y a la imagen del rey como representante de unos valores compartidos por una comunidad se le une la idea del Estado, es decir, una Administración que ejerce su dominio y su poder sobre un territorio.

Llegamos a los tres pilares actuales dentro de toda organización política: un pueblo que es la nación, que vive en un territorio que es el país y donde se da una organización Administrativa que es el Estado. Todo ello y más cosas conformarán el concepto de Patria del momento.

La Patria en la Edad Contemporánea

La organización de un grupo humano dentro de un territorio y con una Administración llega a su formato actual y adquiere una forma moderna a partir de la Revolución francesa.

La esencia de la Patria, durante siglos representada por la figura del rey, pasa a estar en manos del pueblo. Y no es una figura, ya sea el Senado o el rey, sino que es algo más completo. La Patria es a partir de ese momento nuestra tierra, nuestra gente, nuestras costumbres, nuestra idiosincrasia, nuestra organización política.

El amor a la Patria es como una pasión artificial que ha de ser introducida y reproducida, de forma constante, por medios políticos.

Ya no existen ejércitos profesionales que defienden la Patria, pagados por el rey y al servicio de este, sino que se forman ejércitos nacionales a base de las levas de sus ciudadanos.

La culminación final de esta idea se consagra en los nacionalismos de mediados del siglo xix que, con su ideario político, dieron lugar al nacimiento de los modernos Estados de Italia y Alemania mediante la integración de diversos territorios que compartían historia, tradiciones y costumbres, o sea, compartían la terra patria.

Resultado de imagen de FOTOS DE LA NACIÓN ESPAÑOLA

Sin embargo, esta idea llevada a sus límites más extremos ha sido la razón de dos grandes conflictos mundiales, causantes de la muerte de millones de seres humanos, además de otros conflictos en diversos países, por lo que lentamente se está llegando a un nuevo sentido de lo que es la Patria.

Hoy en día, la globalización llega a todos los rincones del planeta. Las fronteras desaparecen, tal como vemos en el ejemplo de la Unión Europea, a pesar de algunos intentos disgregadores.

Si las tradiciones y los valores nacionales se diluyen, aspecto aprovechado por sectores nacionalistas que reivindican diversos localismos, ¿a qué podemos llamar Patria en la Europa actual?

Resultado de imagen de FOTOS DE LA NACIÓN ESPAÑOLA

A modo de conclusión.

Una nueva idea de Patria

Aunque la idea aristotélica sigue vigente y la terra patria de los romanos no es algo obsoleto, sino la realidad física, política y espiritual en la que vivimos, es cierto que la evolución La Patria es nuestra tierra, nuestra gente, nuestras costumbres 9 histórica de los pueblos ha introducido cambios en la forma de ver la Patria. No podemos considerar una figura, ya sea física como, por ejemplo, el rey, o jurídica como aquella República romana, o un partido político o una lengua como la Patria, o aquello que la representa y a la que hay que defender y proteger. Entonces, ¿qué podemos considerar nuestra Patria hoy en día?

Resultado de imagen de FOTOS DE LA NACIÓN ESPAÑOLA

La Patria es nuestra tierra, nuestra gente, nuestras costumbres histórica de los pueblos ha introducido cambios en la forma de ver la Patria. Nuestra Patria es nuestro todo: nuestra forma de ser, nuestras tradiciones, nuestros fines de semana, las copas con los amigos, las vacaciones, nuestras familias, nuestras fiestas y costumbres. Todo aquello por lo que vale la pena luchar porque es lo que tenemos que preservar. En suma, nuestra tradición. Aquello que si nos lo quitan o lo perdemos nos sentiremos frustrados y rabiosos y lucharemos para recuperarlo. El pueblo norteamericano ha creado el lema American way of life, que recoge la esencia de lo que aquí se expone. Esto es el concepto actual de Patria que hoy día podríamos acuñar. Si nos fijamos, son los mismos conceptos en cualquier tierra española, de los que solo se diferencian algunos aspectos no fundamentales, que ciertos círculos en su propio interés intentan agrandar buscando diferencias irreconciliables. Sin embargo, los pueblos más homogéneos cultural, religiosa o étnicamente no son los que tienen mayor espíritu cívico. Por el contrario, tienden a ser intolerantes, prejuiciosos y aburridos. La política, la verdadera política democrática, se basta para construir la ciudadanía. No necesita de ayudantes incómodos. Esta concepción de la nación es equivalente a aquello que Mazzini entendía por Patria: «Una patria es un asociación de hombres libres e iguales unidos en el fraternal acuerdo de trabajar por un fin único. […] Una patria no es una agregación, es una asociación. No hay patria verdadera sin derecho uniforme. No hay patria verdadera donde la uniformidad del derecho es violada por la existencia de castas o privilegios». Una Patria que en nuestro caso está representada por una bandera que recoge los colores de los viejos reinos peninsulares que dieron origen a lo que hoy somos. Algo que, a mi entender, vale la pena defender y conservar para nosotros y las generaciones venideras de españoles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s